
«La millor terra del món», escribió el Marqués de Molins en 1841. Los alicantinos siguen presumiendo de ello.
«Sepades, señor Bretón, que de Poniente a Levante, es sin disputa Alicante la millor terra del món.»
Los cuatro versos que el Marqués de Molins escribió en 1841 para el poeta Manuel Bretón siguen siendo la mejor definición de la ciudad. Alicante se conoce a pie: una ciudad pequeña, con playa y mucha luz durante todo el año. El Castillo de Santa Bárbara te acompañará allá donde vayas.
La Explanada, con sus 6.600.000 teselas de mármol tricolor imitando las olas del mar, es uno de los emblemas de la ciudad. Al caer la noche se llena de gente, puestos de artesanía y música en vivo. Cerca, el Parque de Canalejas y sus ficus centenarios ofrecen sombra y un descanso del sol.

Camina hasta el Barrio de Santa Cruz, construido en el siglo XVIII: un grupo de casitas blancas en la ladera de la colina del castillo. Piérdete por sus callejuelas a primera hora de la mañana, cuando sentirás que la ciudad es tuya. Cerca, la Catedral de San Nicolás, la Basílica de Santa María y los museos MACA y MUBAG.

No es una guía de la ciudad: son los lugares a los que volvemos.
Para empezar el día, el Mercado Central — fruta, verdura y barras de tapas dentro, puestos de flores en la plaza — o un brunch en Sip and Wonder (Poeta Campos Vasallo, 8). La calle Poeta Quintana guarda tiendas de pintura, oficios y pequeños bares de barrio.
Si te gustan los libros, Pynchon&Co (Segura, 22) es librería, vinoteca y cafetería a la vez; para una copa de vino al caer la tarde, Osiris Wine Boutique — y si quieres cata, reserva. Frente a nuestros apartamentos de Calderón de la Barca, la Horchatería Azul sirve la horchata tradicional de Alicante desde 1950.
Para tapas en La Explanada, La Terraza del Gourmet (Paseo de la Rambla, 2), y a unos pasos, en el Puerto, el atardecer se ve desde el Soho Bar. Entre compra y compra por el centro, la Plaza Nueva tiene ambiente a cualquier hora, y la calle Castaños es el bullicio: bares y restaurantes de todo tipo.

Centro financiero y comercial, plazas y cafeterías a pocos pasos.
Ver más →
El ritmo cotidiano: mercados, panaderías y bares de toda la vida.
Ver más →
Calles que suben hacia Santa Cruz y terrazas que se alargan hasta la noche.
Ver más →Tres direcciones y una casa de suites en el corazón de la ciudad.
Ver alojamientos en Alicante →